L'amour n'est pas amour
Oh non ! C’est une marque à jamais établieThere's a new mini-monkey in town
And I am a namazu
Se enjugó el mentón, parpadeó unos segundos hasta que la ultima de aquellas frías gotas, que lo obnubilaban, hubiese caído. Levantó la mirada, nada más se divisaba al sur que apacibles abetos, disfrutaban de los rayos de sol que ese día de invierno generosamente otorgaba, mismos rayos que destellaron en su rostro, al observar el reflejo de aquel escenario sobre la superficie del riachuelo en que había permanecido durante durante las horas de la mañana. El sonido de los pájaros, el tenue murmullo del viento a través de las ramas, los guijarros, que anunciaban el la crecida del afluente tras el deshielo de las montañas, que aún se encontraban cubiertas de nieve, que a su vez hacían notorio el cambio de temporada.